Tu niño no espera que seas perfecto


Ser madre o padre no es fácil. A veces sentimos que debemos ser perfectos, dar cariño, exigir responsabilidad y, al mismo tiempo, hacer malabares con trabajo, casa y familia.

¿Te suena familiar?

  • Entras en un restaurante con tu bebé y notas miradas críticas.
  • Tomas un avión y la persona de al lado parece decepcionada.
  • En reuniones familiares también surgen comentarios sobre cómo educas.

Montessori nos recuerda algo que siempre olvidamos:

Tu niño no espera que seas perfecto.

No necesita que seas infalible. Lo que quiere es conectar contigo, sentirse escuchado, amado y parte de la familia. Y lo mejor: siempre nos perdonan.

La fuerza que buscas para manejar estrés y presión está en tu niño. Solo necesitas abrirte a esa conexión.

Te deseo un feliz jueves, lleno de momentos auténticos junto a tus niños.

Con cariño,
Alessandra

PD: ¿Crees que estás todavía presa de la trampa de "mamá perfecta", que nunca se equivoca, que educa un niño también perfecto para la sociedad? Montessori puede libertarte. No dejes de leer mis próximos emails porque en breve vendrá una noticia que te encantará.