Mamá sola, hijo valiente: cómo convertir la tristeza en creatividad


¿Conoces la herramienta “Lluvia de Ideas” de Disciplina Positiva?
Hoy quiero contarte una historia que me tocó el corazón.

Lucia es mamá sola.
Su pareja dejó a ella y a su hijo cuando él era apenas un bebé.

Un día, Pablo, su hijo de 9 años, llegó de la reunión de los scouts con el rostro triste.
Lucia se preocupó y le preguntó qué había pasado.

Pablo le explicó que el grupo tendría una acampada especial: los niños debían ir acompañados de un padre.
Con voz temblorosa, dijo:
—“Mamá, yo no tengo papá. ¿Por qué me ha dejado?”

Lucia sintió cómo las lágrimas amenazaban con salir. Respiró hondo, abrazó a su hijo y lo sostuvo mientras él lloraba.
En su cabeza pasaban mil pensamientos:
¿Debería ir yo a la acampada?
¿O sería peor porque sería la única mamá?
¿Podría pedir a mi hermano que fuera con Pablo?

Y también se culpó por no estar saliendo con nadie.
Pobre Pablo, pensó. Él merecía tener un papá.

Entonces recordó la herramienta “Lluvia de Ideas” que había aprendido en el curso de Disciplina Positiva:
en lugar de quedarse atrapada en la culpa, podía invitar a Pablo a buscar soluciones juntos.

Se sentó a su lado y le dijo:
—“¿Qué te parece si pensamos un poco y hacemos una lluvia de ideas para ver qué podemos hacer?”

Lucia comenzó a dar ejemplos, jugando:
—“Podríamos sugerir que los papás se queden en casa y que vayan las mamás, así aprendemos a armar la tienda de campaña… o puedo ponerme un bigote falso y disfrazarme de hombre”.

Pablo se rió. Las lágrimas desaparecieron.

Y entonces él dijo:
—“¡Mamá, ya lo tengo! Puedo ir solo y montar la tienda de campaña para contar historias de miedo a los niños”.

Siguieron compartiendo ideas hasta encontrar la mejor solución.
Al final, Pablo aceptó unirse al padre de Mateo, su mejor amigo del grupo, para la acampada.

Pero lo más hermoso fue lo que dijo después:
—“Mamá, si no siento lástima de mí mismo, nadie lo tendrá.”

Lucia se sintió orgullosa de su hijo, de su creatividad y de su fortaleza.

Porque eso es la Disciplina Positiva:
No se trata de castigar diferente.
No se trata de hacer todo por los niños.
No es una “receta mágica” para que obedezcan.

Se trata de buscar soluciones juntos, de enseñarles a pensar, planear y tomar decisiones.
De trabajar sus funciones ejecutivas y prepararlos para la vida adulta.

Si quieres aprender cómo llevar la Disciplina Positiva a tu familia, acompáñame en los próximos emails: tengo preparada una sorpresa maravillosa para ti.

Por ahora, disfruta tu día y la compañía de tu niño.
¡Feliz jueves!

Con cariño,
Alessandra
Nuestros Momentos Montessori