“Humillación, vulnerabilidad y amor: un momento Montessori en la calle”


Hace unos años, cuando mi hijo tenía 4 años, íbamos de camino al colegio y llegábamos tarde. De repente, se detuvo en medio de la calle: había visto un escarabajo (un zapatero, como el de la foto) a punto de morir y se arrodilló para “velarlo”. Podría haberlo llevado corriendo al colegio, pero decidí dejarlo vivir ese momento.

Mientras lo observaba, sentí las miradas y juicios de los adultos alrededor… y fue entonces cuando entendí la humillación que menciona Maria Montessori: esa sensación que sentimos al mostrarnos vulnerables frente a un niño, en un espacio público, donde todos pueden juzgar.

Montessori nos dice que el adulto preparado es quien renuncia a la tiranía, la cólera y el orgullo, y se abre con empatía y caridad. Al permitir que mi hijo viviera ese momento, vi amor, sensibilidad y conexión con la vida, y me pregunté cuándo perdimos eso como sociedad.

Lo que parece “tonto” —un insecto, una poza de agua, caminar por el bordillo— prepara a nuestros hijos para situaciones mucho más importantes en el futuro: comprender a otros, tomar decisiones difíciles, resistir presiones sociales, actuar con empatía.

Debemos acompañarlos según su etapa, con vulnerabilidad y paciencia, sin juzgar ni apresurar.

Si sientes que esto te cuesta, te invito a mi Programa Personalizado: Logra Ser un Adulto Preparado. Puedes elegir entre 1 sesión única, 4 sesiones o 8 sesiones, y trabajaremos juntas para que te conviertas en el adulto que tu hijo necesita.

Te deseo una feliz semana, llena de momentos auténticos junto a tus niños.

Con cariño,
Alessandra

PD: Si te preocupa la cantidad de castigos que estás aplicando en tu hijo últimamente y te gustaría recuperar la conexión con él y tener su colaboración, no dejes de leer los próximos emails porque viene algo que te encantará.