Cuando un Cola Cao dice “te quiero” ❤️


A veces pensamos que nuestros adolescentes “van a su rollo”, que ya no nos necesitan y que pasan bastante de nosotras.
Y no siempre es verdad.

Hoy me ha pasado algo que me gustaría compartir contigo.

Mi hijo suele despertarse solo y prepararse el desayuno cada mañana antes de ir al instituto. Va en autobús con un amigo suyo, que además es nuestro vecino y estudia en el mismo insti.

Esta mañana me desperté sobre las 6:00 y no conseguía volver a dormirme (sí, la menopausia asomando la patita…).
Cuando escuché sonar su despertador, me levanté y fui a su habitación. Medio en broma, medio en serio, le pregunté:

—¿Quieres que te prepare el desayuno?

Todavía estaba adormilado, pero al oír la pregunta abrió más los ojos, como si no se lo acabara de creer (la sorpresa vino genial para despejarse 😄).
Respondió simplemente:
—Vale.

Le preparé un Cola Cao bien calentito, como le gusta, con sus galletas favoritas. Sé que muchas veces sale con prisas y se lo salta, así que esta vez no.
Mientras tanto, él se cambió y se tomó el desayuno en silencio.

Antes de salir para coger el autobús, pasó por mi habitación para despedirse. Me dio las gracias, me dio un beso…
Y hasta comentó que había visto un reel divertido que pensó que quizá a mí también me gustaría ver.

Cuando nuestros hijos son pequeños, muchas aprendemos —gracias a Montessori— la importancia de fomentar su autonomía: que se preparen la merienda, que coman solos, que hagan cosas por sí mismos.
Y es verdad: eso construye autoestima, confianza y habilidades para la vida.

Pero a veces, aunque ya sepan perfectamente “buscarse la vida” en la cocina, también está bien demostrarles cariño preparando su desayuno o su bocadillo del recreo.

No es rescatar.
Es decirles, sin palabras: “Me importas. Te quiero.”

Hoy mi hijo entendió ese mensaje. De ahí el gracias, el beso y ese pequeño intento de conexión antes de salir.
Y no fue bonito solo para él. También lo fue para mí.

Intercambiamos una buena dosis de oxitocina que viene estupendamente cuando una es cincuentona y el otro tiene por delante un día entero en el instituto 😉

¿Tú también preparas el desayuno a tu hijo o hija de vez en cuando para demostrarle que le quieres?

Demostrar amor es también una forma de aliento, y eso es algo que trabajamos mucho en Disciplina Positiva.

Si te gustaría aprender más sobre cómo llevar la Disciplina Positiva a tu día a día, te invito a leer con atención las próximas newsletters.
En los próximos días tengo preparada una sorpresa muy especial para ti… hecha con el mismo cariño que el Cola Cao de esta mañana 💛

Que tengas una excelente semana,
Alessandra
Nuestros Momentos Montessori

PD: Si tú también sientes que muchas veces las redes sociales muestran a los adolescentes de forma injusta, te invito a ver mi último vídeo en YouTube, donde hablo justo de esto.
Tiene todavía poquitas visualizaciones, así que si te resuena, me ayudas muchísimo dejando un like o un comentario 🤍