6 de enero: el día en que nació la pedagogía Montessori
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Hoy es 6 de enero, Día de Reyes. El día de recibir regalos en España. Probablemente el día más esperado por los niños españoles después de sus cumpleaños. Pero para nosotros, montessorianos, el 6 de enero también es una fecha muy importante, porque fue el día en que se inauguró el primer colegio Montessori de la historia: la Casa de los Niños de San Lorenzo. María Montessori ya había pasado por la experiencia con niños con necesidades especiales en la Escuela Ortofrénica. Era conocida en toda Italia por los resultados que había logrado con ellos. Ya había sido madre y se había separado de su pequeño. Había vuelto a dar clases en la universidad y atravesaba un momento, quizá, de poca esperanza. Entonces surgió una oportunidad que cambiaría su vida por completo… y también la historia de la pedagogía. Todo comienza con la invitación de Eduardo Talamo, un arquitecto que había desarrollado un proyecto de revitalización del conjunto urbanístico del barrio de San Lorenzo, en Roma. Estamos a principios del siglo XX. San Lorenzo era un barrio no solo muy pobre, sino también peligroso, con altos niveles de violencia. Los niños pasaban todo el día en la calle porque sus padres trabajaban. No tenían escuela, ni hábitos de higiene, y mucho menos buenos modales. Cuando los hombres de Talamo empiezan las obras de construcción de viviendas dignas para esas familias, surge un problema: los niños. Al pasar todo el día en la calle, tiraban piedras a las obras, molestaban a los trabajadores y dificultaban la construcción. Talamo se da cuenta de esto y, en lugar de encerrar a los niños de alguna manera, recuerda haber leído sobre una tal María Montessori. Entonces decide buscarla porque tiene una idea: crear una escuela para esos niños en San Lorenzo y que ella sea la responsable del proyecto pedagógico. Para María fue una gran oportunidad, ya que nunca había puesto en práctica lo que había aprendido con Itard y Séguin con niños normotípicos. Acepta, pero con una condición: tener total libertad para trabajar con los niños. Talamo acepta. El 6 de enero de 1907, utilizando una casa del barrio, María Montessori inaugura la escuela. Te dejo un fragmento del libro El niño es el maestro, de Cristina De Steffano, que relata ese día:
“En pocas semanas monta el proyecto. La apoyan todos: la reina, la nobleza, las feministas, los radicales, los masones. Solo La Civilità Cattolica critica el experimento por considerarlo demasiado socialista. El 6 de enero de 1907, María inaugura el primer parvulario en un bloque de viviendas de la via dei Marsi. Los niños, unos cincuenta, de entre dos y seis años, se arriman unos a otros como si fueran un rebaño, asustados y llorosos. Los asistentes los contemplan con una mirada entre enternecida y perpleja. María está de pie en medio de la habitación, con una actitud de líder. Lo que a otros les parece un material desastroso, para ella es una gran oportunidad: ‘Eran como un grupo de niños salvajes. Sin duda, no habían vivido como el pequeño salvaje de Aveyron, en un bosque lleno de animales, sino en una selva de gente perdida y más allá de los límites de la sociedad civil’”.
A partir de ahí comenzarían los grandes descubrimientos, fruto de la observación de María Montessori y de la maestra que trabajaba con los niños. Nacería lo que hoy conocemos como el “método Montessori”. Llegarían los muebles bajos, los materiales, las presentaciones de Vida Práctica, la explosión de la escritura y, pocos años después, la escuela primaria Montessori, la educación cósmica, etc. Montessori lograría resultados tan impresionantes que aparecería en los periódicos y su nombre cruzaría el océano. Llegarían las invitaciones para trabajar en Estados Unidos, luego en otros países europeos, el viaje a la India que acabaría en prisión, y mucho más. Todo empezó aquel día, con un grupo de niños asustados que no sabían ni lavarse las manos. Y se transformó en un método pedagógico que cambiaría la educación para siempre. María Montessori podría haber terminado su trabajo ahí, con el desarrollo de un método pedagógico, pero fue más allá. No quiso limitarse a eso. Habló de la relación entre el adulto y el niño, de la educación para la paz, de la importancia de preparar al niño desde muy pequeño para transformarse en un adulto capaz de cambiar el mundo, de hacer desaparecer las guerras y las injusticias. Este 6 de enero recordamos a María, a Eduardo Talamo, a la primera maestra (la hija de un portero, con pocos estudios), a todas las personas que apoyaron el proyecto y, especialmente, a esos cincuenta niños humildes que, sin saberlo, estaban cambiando el mundo. Te mando un abrazo, PD: Si tienes un niño de 2 a 6 años y te gustaría aprender cómo aplicar Montessori en casa, comprender sus necesidades y preparar presentaciones que favorezcan su desarrollo, puedes empezar hoy mismo con mi curso online Enséñame a hacerlo sin tu ayuda. PD2: ¿Necesitas una ayuda más personalizada? Puedes reservar una sesión conmigo. Te ayudaré con una situación que estés viviendo ahora mismo con tu hijo (por ejemplo: luchas de poder, celos, rabietas, falta de colaboración, llantos o malas contestaciones). Solo tienes que elegir fecha y horario y realizar el pago. Nos encontraremos por Google Meet y te ofreceré escucha, apoyo emocional y una solución concreta para esa situación. |